Según cuenta la historia Piribebuy; El Paraje Obligado era un lugar de descanso y recambio de caballos y mulas a orillas del arroyo Piribebuy, cuyo origen a su vez, se puede situar posterior al fortalecimiento del Camino Real de la yerba mate que unía la región de los pueblos de Caazapá y Yuty, fundados por los franciscanos entre 1609 y 1610, y la capital Asunción. Justamente el transporte de la yerba mate había propiciado el establecimiento del aquel paraje, así como la benegnidad del clima cordillerano en tiempos estivales, los más en el Paraguay.

Los primeros pobladores de Piribebuy fueron criollos y mestizos que se dedicaban principalmente a la agricultura y que no eran asimilados en los pueblos franciscanos de indios reducidos. Mediante el régimen de encomiendas, los dueños de las extensas tierras utilizaban la mano de obra indígena concentrada en los pueblos franciscanos de Tobatí y Atyrá.

monumento historia piribebuy heroesEn sus orígenes, era un lugar de descanso, una posta sobre el Camino Real (que reemplazó nominalmente al «tape aviru» de los guaraníes) por donde transitaba el tráfico comercial de la yerba mate.

La iglesia, erigida en honor del Santo Cristo de los Milagros, más tarde conocido como Ñandejará Guasú (nuestro gran señor, también conocida como Dulce Nombre de Jesús), fue concluida en 1753 por obra de su entonces cura párroco don Gaspar de Medina. Desde entonces era conocida popularmente como Capilla Guasú o Capilla Guazú (capilla grande) por sus dimensiones comparativas con otros templos de la época.

Piribebuy fue un centro impulsor del poblamiento de la zona cordillera. En la segunda mitad del siglo XVII, de ahí surgieron los pueblos de Barrero Grande, Caacupé, Itacurubí de la Cordillera y San José de los Arroyos.

Después de la guerra de 1870, Piribebuy fue uno de los sitios preferidos por los inmigrantes italianos, que se instalaron en sus inmediaciones, creando una sociedad dinámica, consolidándose sin embargo la identidad local. Prueba de ello es que una de las artesanías características hasta hoy se conserva: el famoso «poncho de sesenta listas». También se sigue fabricando la caña, bebida también tradicional.

Guerra de la Triple Alianza

Esquema Memorial Plaza de Piribebuy, atacado y tomado el 12 de agosto 1869 (Batalla de Piribebuy).
Durante la Guerra de la Triple Alianza (de la Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay), Piribebuy se constituyó en Tercera Capital de la República. Estando en el Cuartel General de Pikysyry, el 8 de diciembre de 1868, el Mariscal López decretó el traslado de la Capital de la República al nuevo asiento del gobierno. A medida que se produjeron los sucesos de Itá Ybaté y la reorganización del ejército en Azcurra, se trasladaron aquí el Archivo General de la Nación, y aquí residieron (hasta poco antes de la llegada de los invasores) el vicepresidente Sánchez y la legación del ministro plenipotenciario de Estados Unidos, el general estadounidense embajador ante el Paraguay Martín Mc Mahon, la madre, las hermanas y los hijos del presidente López, y su mujer, la irlandesa Elisa Lynch.

A fines de julio de 1869, las fuerzas del príncipe Gastón María de Orleans, conde D’Eu (yerno del emperador Pedro II) emprendió la campaña de las Cordilleras. Atacaron Ybytymí, el 4 de agosto entraron a Sapucay, luego a Valenzuela, y el 10 de agosto de 1869 llegaron al pueblo Piribebuy.

El ejército invasor cercó el pueblo: eran 20.000 aliados contra 1600 defensores y unas 100 mujeres (a las que aún se recuerda como «las Heroínas de Piribebuy»). Al amanecer del 12 de agosto, previo bombardeo, se inició el ataque de la plaza principal (donde se encuentra la iglesia), que duró cinco horas.

El Archivo Nacional de la República, que había sido traído desde Asunción, fue sacado a la calle y gran cantidad de documentos históricos fueron quemados en la plaza. El remanente fue llevado a Brasil.

Cuatro días después, el 16 de agosto de 1869 se libró la batalla de Acosta Ñu, donde —a falta de soldados— ancianos, mujeres y unos 3000 niños menores de 14 años, armados con palos y machetes, ocuparon el rol de defensores y se encargaron de retrasar el avance del ejército brasileño y argentino hasta ser exterminados.

No conoce el continente Americano, una batalla mas cruel, sangrienta y genocida como la ocurrida en Piribebuy !